lunes, 9 de diciembre de 2013

Las definiciones a partido único en Chile

1933, el primero del Manojito

El primer torneo de la Primera División Profesional en Chile tuvo un desenlace emotivo. Magallanes y Colo Colo igualaron en puntaje, con lo cual el 05 de Noviembre de aquel año en Campos Sports debieron definir a partido único quien sería el primer campeón del fútbol en Chile. Carvallo adelantó a Colo Colo, pero Carmona y Lorca revirtieron la historia y sellaron el primero éxito de Magallanes, por lejos, el equipo más exitoso de la primera década de fútbol criollo. Las principales figuras eran el meta Juan Ibacache, además de Guillermo Ogaz, José Avendaño y Guillermo Torres.


1950, Everton, el primero de provincia

Una gran campaña coronó el equipo de Viña del Mar en 1950, liderados principalmente por la figura de René Meléndez. Igualaron en puntaje con Unión Española luego de una gran segunda rueda, con lo cual debió disputar una final improvisada el 14 de Enero de 1951 en el Estadio Nacional. En un recinto colmado, el equipo de Martín García se impuso por la cuenta mínima y llevó así el primer título de primera división fuera de Santiago. Otros destacados fueron Salvado Biondi y José María Lourido.




1951, la revancha hispana

Luego de un año de caer ante los ruleteros, Unión Española tuvo su revancha al vencer en la definición por el título a Audax Italiano. Luego de pelear todo el torneo, la igualdad en puntaje los obligó a disputar un partido extra el 13 de Diciembre de 1951 en el Estadio Nacional. Con figuras como el Nano Fernández, Valentín Beperet y Atilio Cremaschi, el conjunto del mítico Isidro Lángara se impuso por la mínima gracias a un gol de Mario Lorca.

   

1959, un final clásico

Fue uno de los grandes partidos en este tipo de instancias. Luego de igualar en puntos, Universidad de Chile y Colo Colo debieron definir el título en un partido extra el 11 de Noviembre de 1959 en el Estadio Nacional. Ante más de 40 mil espectadores, los goles de Leonel Sánchez y Ernesto Álvarez -descuento de Juan Soto- determinaron que la U diera inicio a su época de oro, bautizando el Ballet Azul. Tiempo después, este partido sería el más importante del país.



1962, un clásico memorable

En un torneo donde no tuvieron adversarios, las UES, de Chile y Católica, igualaron en puntaje tras las 34 fechas. Así, el 16 de Marzo de 1963 debieron definir ante más de 70 mil espectadores que, con el bichito del mundial aun metido, presenciaron uno de los partidos más memorables del balompié nacional. La U venció 5-3 gracias a los goles de Carlos Campos, Ernesto Álvarez y Leonel Sánchez, mientras que los cruzados descontaron a través de Armando Tobar y Alberto Fouillioux. El clásico universitario en todo su esplendor.



1970, todo de Beyruth

La Unión Española lideró de principio a fin, pero el destino quiso que Colo Colo cortara una sequía de 6 años sin títulos. Igualados en puntos tras la postemporada, el 27 de Enero de 1971 debieron definir en el Estadio Nacional repletoy con un infinito favoritismo hispano. Sin embargo, el brasileño Elson Beyruth se llevó todas las antorchas para la posteridad otorgándole un nuevo título a los albos. Quizá la estrella más injusta de su historia.



1986, la corrida de Rubio

La última definición a un partido fue en 1986, o mejor dicho, el 28 de Enero de 1987 cuando Colo Colo y un sorpresivo Palestino llegaron igualados en puntos al último partido. El Colo Colo de Salah era favorito ante un inquieto Palestino de Orlando Aravena. En una noche mágica de Roberto Rojas, los goles de Vera más el recordado tanto de Rubio le dieron un nueva estrella al equipo albo, ante más de 70 mil espectadores.


Este martes 09 de Diciembre, Universidad Católica y O'Higgins animarán una nueva final improvisada en el Estadio Nacional en un encuentro que seguramente será igual de emotivo que los duelos revisados anteriormente.

El Dato Futbolero

sábado, 7 de diciembre de 2013

Los Campeones Mundiales: Cara a Cara.

LOS CAMPEONES MUNDIALES FRENTE A FRENTE

Brasil 2014 será el escenario ideal para ver reunidos a los 8 campeones mundiales, buscando agregar un logro a su palmarés, u observando como se consagra un país por primera vez. Si revisamos el cara a cara de este selecto grupo (Uruguay, Italia, Brasil, Alemania, Inglaterra, Argentina, Francia y España), nos encontramos con 88 enfrentamientos entre los monarcas desde aquel lejano Argentina 1-Francia 0 en Uruguay 1930, al reciente juego por el bronce en Sudáfrica 2010 en que Alemania batió a Uruguay por 3-2. Brasil 2014 ofrecerá en su grupo D la posibilidad de observar 3 juegos entre campeones mundiales, al compartir grupo Inglaterra, Uruguay, Italia junto con Costa Rica.

La tabla de los campeones, por rendimiento, es:
OBSERVACIÓN: En esta tabla no se contabiliza el Argentina 2-España 1 de Inglaterra 66'

Algunas precisiones para cada país, entendiendo que los partidos se han distribuido de manera desigual en el tiempo; concentrándose naturalmente desde España 82 cuando aumentó la cantidad de países intervinientes en la Copa del Mundo.
  • Alemania-Argentina es el duelo más visto entre campeones mundiales a lo largo de la historia del torneo, con 6 veces (1958, 1966, 1986, 1990, 2006 y 2010)
  • Los siguientes duelos se registraron 5 veces: Italia-Argentina; Italia-Brasil; Francia-Italia; Inglaterra-Argentina; Alemania-Italia; Alemania-Inglaterra y España-Brasil.
  • El mundial con menos enfrentamientos entre Campeones fue Suiza 54, con solo un partido: Uruguay 4-Inglaterra 2
  • Los mundiales que enfrentaron a más campeones entre sí fueron el de España 82 y México 86 con 9 juegos. Esto ayudado por el peculiar sistema de segunda fase que reunió en uno de sus triangulares a España, Alemania e Inglaterra y en otro a Argentina, Italia y Brasil. (en España) y la presencia de los 8 campeones (actuales) en la cita azteca
  • 8 partidos se resolvieron por penales; 2 series ganaron Francia, Argentina y Alemania. Brasil e Italia ganaron 1 cada uno.
  • Inglaterra-Italia; Alemania-Brasil y España-Francia solo se ha observado 1 vez en Mundiales. Brasil 2014 marcará la segunda vez de ingleses e itálicos.
  • Argentina no gana a un equipo que haya sido campeón del Mundo desde el 1-0 a Brasil en Italia 90, con el inolvidable pase gol de Maradona a Caniggia.
  • Italia tiene la racha actual más larga sin perder; 8 partidos. No cae ante un campeón mundial desde el 0-2 con Francia en México 86'. En Brasil puede extender esa marca en primera fase, o interrumpirla, al jugar con Inglaterra y Uruguay.
@puertomontt25

lunes, 2 de diciembre de 2013

JUGARON LA COPA UN DÍA: CANADÁ EN 1986

En julio de 1984 comenzó el camino de la CONCACAF para decidir su segundo representante en el mundial de 1986 a celebrarse en México. Esto abría la opción a equipos que tradicionalmente veían como los aztecas asistían a los mundiales, salvo excepciones como 1974 (Haití) y 1982 (Honduras y El Salvador). Tras una fase previa con muchas deserciones (Jamaica, Barbados y Granada) el equipo canadiense se vio beneficiado, precisamente por el retiro jamaiquino, accediendo a los triangulares semifinales, que entregarían un cupo a la fase final (también de 3 equipos). En esa ocasión, Canadá se deshizo de Haití y Guatemala, llegando a la tercera fase junto a Costa Rica y Honduras. En esa instancia, los canadienses se beneficiaron del empate inicial de sus rivales, lo que no afectó sus intereses, terminando invicto el reducido, merced a 2 triunfos y 2 empates. Se consumaba así la clasificación -inédita- de un equipo que estaba conformado por jugadores  de ligas universitarias y torneos de fútbol indoor en Estados Unidos, o que participaban de la Liga profesional (precursora de la MLS), en momentos que se vivía una época oscura -o de transición- entre el éxito comercial de la década de los 70' y la nueva liga que vería la luz a mediados de los 90'.
JUGADORES CANADIENSES CELEBRAN LA CLASIFICACIÓN A MÉXICO 86
Quizás, la gran carta del equipo canadiense era Igor Vrablic, quien se retiró del fútbol a los 21 años (después del mundial). Por otro lado, muchos jugadores nunca conocieron el profesionalismo en clubes, resignándose a terminar sus carreras prematuramente, o jugando en forma amateur en las entusiastas competencias de Estados Unidos.
Naturalemente, la suerte del equipo canadiense en México sería negativa, partiendo por la conformación de su grupo, que los enviaría a enfrentarse a 3 europeos: Francia (Campeón europeo); Hungría y URSS. El debut, el 1 de junio fue ante los galos (arbitraje del chileno Hernán Silva) y pese a soportar el calor y el asedio de los europeos, recién a los 80 minutos, Jean Pierre Papin pudo señalar el único gol de los franceses.
Las esperanzas de mejorar -en las cifras- en la segunda fecha, aumentaban tras la derrota de Hungría en su debut ante los rusos (0-6), sin embargo, ese 6 de junio, un tempranero gol magiar (2') sentenció la suerte canadiense en Irapuato: fue 0-2 el resultado final y la confirmación del dispar nivel entre los nortemaericanos y sus compañeros de grupo. El cierre, ante una URSS clasificada, sirvió para confirmar a los canadienses como el peor equipo de México 86 y para comenzar a demostrar que con los años no podrían ponerse a la par de sus vecinos norteamericanos (México y E.E.U.U.) en cuanto a evolución futbolística. Aún cuando lograron avanzar en futuras clasificatorias, nunca volverían a participar de un mundial, observando como Honduras, Costa Rica e incluso Guatemala, Trinidad y Tobago, Panamá o Jamaica progresaban en sus aspiraciones mundialistas, (clasificando o no) haciendo incluso dignas presentaciones (Costa Rica en 1990, Jamaica en 1998 y Honduras en 2010). A nivel doméstico, el profesionalismo recién debutará en Canadá en 1998 (Canadian Professional Soccer League), consolidándose recién en 2006; sin embargo, 4 equipos del país militan en el fútbol de Estados Unidos (3 en MLS y 1 en NASL), lo cual hace muy difícil su evolución a nivel de selecciones.

Los Partidos de Canadá en México 86:



FORMACIÓN DE CANADÁ EN MÉXICO 86'

IMAGEN DEL TERCER PARTIDO CANADIENSE EN EL MUNDIAL (vs. URSS)


BRUCE WILSON, CAPITÁN CANADIENSE EN MÉXICO 86

@puertomontt25

Chile en los Mundiales ¿Con quién nos tocaba si clasificábamos?

Un ejercicio para sobrellevar la espera.
¿Qué hubiera pasado si Chile clasificaba a esos mundiales en donde quedó eliminado? ¿Contra quién les hubiera tocado? ¿Era para golpearse en la pared luego de ver el sorteo?



Chile participó las dos primeras veces de un mundial sin jugar eliminatorias: en 1930 por invitación y en 1950 por deserción de Argentina. Para 1954, en tanto, perdió inapelablemente ante Paraguay y Brasil, clasificando estos últimos. Como los brasileños fueron cabeza de serie, es difícil pronosticar un escenario con Chile clasificado. Como antecedente, los brazucas jugaron ante Yugoslavia, México y Francia.

Rumbo a Suecia 1958, el verdugo fue Argentina. Si Chile los eliminaba y además por cosas del destino la misma bola le correspondía a los chilenos, les hubiera tocado jugar ante los vigentes campeones de Alemania Federal (con Rahn, Walter y Seeler), los siempre duros checoslovacos (que con Masopust le endosó un 6-1 a Argentina) y los norirlandeses (verdugos de Italia en la clasificación). Es decir, pocas opciones para un grupo que lo hubieran conformado entre otros Quitral, Peña, Hormazábal, Ramírez, Robledo, Meléndez y Sánchez.

Luego de las participaciones en 1962 y 1966, Chile volvió a flaquear rumbo a México 1970, esta vez frente a Uruguay. El sorteo fue en base a criterios geográficos, por lo cual el grupo de Chile hubiera sido con un debutante Israel, una complicado Suecia y el futuro finalista Italia (con Facchetti, Rivera, Mazzola y Riva). En resumen, Chile hubiera peleado el segundo lugar ante Suecia (con lo cual habría disputado los cuartos de final ante Unión Soviética y semifinales con el mejor Brasil). Era el equipo de Nef, Laube, Figueroa, Quintano, Valdés, Araya, Reinoso, Véliz, y dirigidos por Salvador Nocetti.

Siguiendo con el mismo ejercicio, el nuevo fracaso sería en 1978, cuando Perú los superó por un punto en las eliminatorias rumbo a Argentina. A Perú le tocó un grupo accesible con Holanda, la acomplejada Escocia y el debutante Irán. De avanzar en el segundo lugar, hubiera caído en el grupo semifinal de Brasil, Argentina y Polonia. La base del equipo estaba conformada por Vallejos, Figueroa, Quintano, Inostroza, Dubó, Reinoso, Crisosto, Ahumada y Castro, entrenados por Caupolicán Peña. El disparo de Muñante quizá mató lo que hubiera sido un mundial histórico.

Para México 1986, en tanto, Chile tuvo dos posibilidades. Si el equipo dirigido por Pedro Morales derrotaba a Uruguay en la fase inicial, recaía en el grupo de Alemania de Matthaus, Dinamarca de Laudrup y  nuevamente Escocia.  Avanzando como uno de los mejores terceros, los eliminaba Maradona en octavos. De ser segundos, Butragueño. En cambio, si Chile avanzaba en la repesca ante Paraguay, le tocaba ante los locales de México, la gran Bélgica de Scifo y los debutantes de Irak.  En octavos la suerte recaía con Inglaterra o la Unión Soviética. Mucho sueño para el equipo de Aravena y Rojas, que estuvo tan cerca en el Centenario.

Para el caso de 1990, la situación es parecida a lo de 1954. Como Brasil es cabeza de serie, es difícil simular el escenario con Chile entre los 24 clasificados. En todo caso, Brasil jugó ante Suecia, Costa Rica y Escocia. Rumbo a 1994, en tanto, en el caso de haber ocupado el lugar de Argentina, la situación era la misma. Argentina cabeza de serie jugó ante Nigeria, Bulgaria y Grecia, mientras que Colombia ante Estados Unidos, Rumania y Suiza.

Para los últimos mundiales, con la mayor cantidad de equipos, el ejercicio es más complicado. Si Chile hubiera agarrado el cupo de repechaje de Uruguay, podría haber sido sorteado en un duro grupo ante Senegal, Francia y Dinamarca en 2002. Si ocurría lo mismo para 2006, los rivales son impredecibles, ya que Australia cayó en el grupo de Brasil, por lo cual los criterios habrían sido modificados.

Nos queda claro que esto no es un juego que pasó por un método científico que lo avalara. Nos queda claro asimismo, por solo dar un ejemplo burdo, escribir Chile en una papeleta ya toma menos tiempo que escribir Uruguay o Paraguay, con lo cual agarrar una u otra bolita se hubiera visto alterado.  Para los amargos.


ElDatoFutbolero

jueves, 28 de noviembre de 2013

JUGARON LA COPA UN DÍA: HAITÍ

Hasta 1974, el único nexo de Haití con el planeta futbolero lo constituía Joe Gaetjens, quien defendiendo a la selección de Estados Unidos, en el mundial de 1950, había señalado el único tanto en la victoria norteamericana sobre los ingleses.
Así, el camino clasificatorio de la CONCACAF rumbo a Alemania 1974, que es lo que nos convoca en esta crónica, se inició para Haití en agosto de 1972. Ahí, 14 selecciones bregarían por el exclusivo cupo al mundial germano. Sin dudas, México era el gran favorito merced a su buena actuación en el mundial de 1970 (fue cuartofinalista) y a que poseía un gran poder de ataque encabezado por Cesareo Victorino y Enrique Borja. En resumen, 6 países accederían a la ronda final, a jugarse en sistema de liguilla en Haití (gestión de Papa Doc Duvalier de por medio). Así, hasta Puerto Príncipe llegaron Antillas Holandesas, Guatemala, Honduras, México, Trinidad y Tobago y el local. Entre el 28 de noviembre y el 19 de diciembre de 1973 se jugó el hexagonal que finalizaría con Haití clasificado a la cita planetaria. De hecho, el cupo lo aseguraron en la penúltima fecha del torneo, por lo que la derrota con México (0-1) en el cierre del hexagonal, sólo adornó la estadística.
SELECCIÓN DE HAITÍ CLASIFICADA A ALEMANIA 1974
Ya en el mundial, el equipo encabezado por Emmanuel Manno Sanon, compartió grupo con Polonia, Italia y Argentina. A simple vista, imposible de abordar algún éxito. Sin embargo, la sorpresa se instalaría en el primer match: ante los italianos, finalistas en México 70 y amplios favoritos, Haití pudo sostener el 0-0 todo el primer tiempo; ya reanudadas las acciones, un inolvidable carrerón de Sanon (llevándose a cuestas al defensor Luciano Spinosi) puso arriba en el score al equipo caribeño, rompiendo además 1143 minutos de imbatibilidad de Dino Zoff y su defensa. Así, los europeos debieron bregar hasta el minuto 52' para empatar y el minuto 66' para desnivelar el marcador (sería 3-1 el resultado final).
MOMENTO PREVIO AL HISTÓRICO GOL DE SANON ANTE ITALIA
 La presentación de Haití ante el mundo del fútbol había aprobado y de poco sirvieron los otros dos juegos en el grupo (0-7 con Polonia y 1-4 con Argentina, con gol de Sanon). El saldo de su expedición en Alemania había sido más que decoroso y había lanzado al estrellato a Manno Sanon, que luego jugaría en EEUU y Bélgica. (Sanon falleció en 2008 a los 56 años)
SALUDO DE DINO ZOFF Y EMMANUEL SANON EN EL MUNDIAL 
Finalmente, la suerte de Haití estaría marcada, además, por el doping positivo de Ernst Jean Joseph; el primer jugador detectado en la historia de los Mundiales, y que provocó la expulsión del mediocampista de la delegación haitiana. El doping detectado tras el juego con Italia, fue explicado por unas pastillas para el asma, lo cual no alcanzó para eximir a Joseph del castigo.
EL PRIMER CASO DE DOPING EN UN MUNDIAL: ERNST JEAN JOSEPH
Tras su periplo por Alemania 74, Haití trató infructuosamente de reinsertarse en una copa del mundo. Para 1978, finalizó segundo en el hexagonal final; en 1982 remató último en dicha liguilla; entre las clasificatorias para 1986 y 2014 no logró ilusionarse siquiera con instancias decisivas; agrandando la leyenda de los hombres dirigidos por Antoine Tassy.

@puertomontt25



lunes, 18 de noviembre de 2013

Las victorias de Chile ante Brasil

En casi 100 años de enfrentamientos, ganarle a Brasil no es cosa de cada día. Es más, solo 7 triunfos ostenta el cuadro rojo ante los mejores del mundo. De cara al amistoso en Canadá, repasemos cada uno de estos triunfos.

1956, la noche mágica de Cua Cua
Chile nunca había vencido a Brasil y solo le había sacado empates dignos. Eso hasta que en el Sudamericano de 1956 Enrique Hormazábal diseñó una noche perfecta en el propio Centenario de Montevideo. El equipo dirigido por Luis Tirado vapuleó a la verdeamarelha por un expresivo 4-1, gracias a los tantos convertidos por Hormazábal (2), René Meléndez y Leonel Sánchez. En el elenco brasileño, entre otros, figuraba Gilmar, Djalma Santos, Mauro, Zito, Baltazar, Jair, la mayoría de los cuales se consagraría campeón del mundo en 1958.



1957, se repite la dosis
En un amistoso disputado en el Estadio Nacional en Septiembre de 1957, en el marco de la Copa O’Higgins, la Roja logró vencer nuevamente a los brasileños. Esta vez, gracias al solitario tanto de René Meléndez. Sin embargo, en esta ocasión el equipo presentado por los que serían campeones en Suecia no era estelar, ya que contaba con mayoría de jugadores alternativos. Sin embargo, el gusto de ganarle a Brasil a estadio lleno no lo sacaba nadie. Por lo demás, muchos nacionales no eran recurrentes en las alineaciones: Mario Ojeda, Raúl Salazar, Daniel Morales, Vicente Astorga, entre los principales.



1966, con el aporte blanquiazul
Nuevamente en el contexto de la Copa O’Higgins, los nacionales volvían a vencer a Brasil tras 10 años, y la pica por el resultado de las semifinales de 1962. Con varias ausencia en el cuadro brasileño, los dirigidos por Luis Álamos lograron ganar por 2-1 en el Estadio Sausalito de Viña del Mar, gracias a las anotaciones de Pedro Araya y Francisco Valdés, ya sobre el final del partido.


1985, el adiós de un ídolo
Nadie sospechaba que ese gran gol ante Brasil sería el último de Carlos Humberto Caszely por la roja. Esa que defendió tantas veces y le trajo tantas alegrías y tristezas. Amistoso preparativo de cara a las eliminatorias rumbo a México 1986 y en el Estadio Nacional Hugo Rubio abría la cuenta tempranamente. Luego, la obra de arte, pared y escapada del Chino por la izquierda que, ante la pérdida del perfil, no hace nada mejor que eludir al portero y encontrar el ángulo para definir en solitario. Golazo y el primer triunfo de Chile ante Brasil en el Nacional en 30 años. El conjunto verdeamaelha, en tanto, combinaba titulares y suplentes, entre los que se destacaban Bebeto, Eder, Alemao y Casagrande.


1987, boleta a los mejores
El 4-0 en Córdoba a los brasileños no es menor. Es la peor goleada recibida por Brasil en un partido oficial en los últimos 93 años de fútbol. Y nada menos que en semifinales, donde los dobletes de Letelier y Basay dejaron por el suelo el orgullo del hasta entonces, tricampeón del mundo. Y no era un Brasil cualquiera: Romario, Careca, Müller, Ricardo Rocha, Raí, Valdo, entre otros, engrosaban el equipo. Por ello, es quizás la victoria más importante de la roja ante Brasil en la historia.



1993, una victoria rara
Rara, porque vencer a Brasil en un grupo de Copa América hace esperar que clasifiques fácilmente a la siguiente ronda. Rara también porque te faltaba la figura de tu equipo y a pesar de ellos pudiste ganarle al mejor. Lo cierto es que esa noche de Cuenca, el despliegue heroico de Richard Zambrano (que reemplazó a Marco Antonio Figueroa) sellaron un triunfo poco esperado para el equipo de Arturo Salah. La selección verdeamarelha, en tanto, alineó entre otros con Carlos -3ra derrota para el golero ante Chile-, Edmundo, Müller, Elivelton, Caú, Roberto Carlos, Zinho, varios de los cuales se coronarían en Estados Unidos al año siguiente. Chile, en tanto, cayó con Perú y retornó rápidamente a casa.



2000, un oasis en el desierto
Fueron las peores eliminatorias de Chile en su historia, pero que tuvo dos ahogos a nivel mundial. Uno, el triunfo ante los franceses en el Nacional, en el marco de la despedida de Zamorano. Y unos meses antes, el gran partido jugado ante los brasileños en el mismo recinto, donde la dupla Za-Sa deslumbró por última vez. Los goles de estos, sumado al primero de Estay, conformaron la que sería la última victoria de Chile ante la mejor selección del mundo, y que le daba aire a un equipo que lo perdería luego. Trece años después, la selección de Sampaoli tiene todo para mejorar la pobre estadística nacional.



Luis Armandoski

martes, 12 de noviembre de 2013

El mítico Wembley y Chile

Wembley no necesita mayores presentaciones. Conocida como la catedral del fútbol, es quizás el estadio más emblemático de este deporte alrededor del mundo, peleando codo a codo con colosos como el Maracaná, el Santiago Bernabeu, el Allianz Arena o La Bombonera. De por sí enfrentar a un grande como Inglaterra como visita es una tarea mayúscula pero, si a esto le agregamos el factor Wembley, esto se hace ya legendario.

Pocos salieron vivos de Wembley. Pocos. Desde su inauguración con la selección inglesa en 1924 (1-1 Escocia), grandes jugadores de todas las latitudes jugaron en este estadio, algunos con más éxito que otros. Djalma y Nilton Santos, Gilmar, Coutinho, Rivelino, Zico, Sócrates, Ronaldo, Rivaldo, Ronaldinho, Labruna, Más, Houseman, Kempes, Passarella, Maradona, Batistuta, Roberto Rojas, Astengo, Salas, Higuita, Valderrama, Rincón, Asprilla, Iguarán, Spencer, Mazurkiewicz, Francescoli, solo por nombrar a los sudamericanos.

Hasta la fecha, y con remodelación de por medio, Inglaterra ha jugado 260 partidos en su estadio, con 158 triunfos, 68 empates y 34 derrotas. El que más jugó fue Peter Shilton, con 52 partidos, seguido de los monstruos Bobby Chalrton y Bobby Moore. De los activos, Steven Gerrard asoma como el que tiene más juegos en Wembley, con 29 encuentros. Como goleador, en tanto, aparece Bobby Charlton con 23 goles, seguido de cerca por Gary Lineker con 22. De los activos, claro está, Wayne Rooney es el máximo exponente con 13 tantos.

Los ingleses jugaron los primeros 7 duelos en Wembley ante sus “vecinos” escoceses, donde incluso se comieron un 1-5 en contra. Pero más allá de este arranque casi anecdótico, la catedral del fútbol fue testigo de momentos épicos en la historia del fútbol. El primero en importancia quizás es el llamado partido que cambió la historia del fútbol, jugado el 25 de noviembre de 1953, hace casi exactos 60 años. Los húngaros destrozaron el prestigio inglés no solo con un 3-6 impactante a la vista, sino que con una clase de fútbol moderno, atractivo e inquietante, que no le permitió a los dueños de casa reaccionar con una obsoleta WM. Ese juego supuso el fin de una era, y no tan solo porque fue la primera derrota inglesa en casa ante un equipo del continente, sino porque los ojos del mundo fútbol se comenzaban a asombrar con un estilo de juego más agresivo del que se había conocido y que los magyares harían gala un año después en Suiza. Era el salto a la fama de Hidegkuti, Puskas, Kocsis y Czibor, entre los principales, y adiestrados por el gran Gusztav Sebes.



Luego de la reestructuración del fútbol inglés, vendría la década de oro, que ya se auguraba con resultados tan abultados como un 9-3 a Escocia, 8-0 a México u 8-3 a Irlanda del Norte, todo antes de 1964. Sabían que la obligación era ganar el mundial en casa a disputarse en 1966 y el bastión no era otro que Wembley. Partidos duros contra Uruguay, Argentina o Portugal pavimentaron el camino inglés a la final donde lo esperaba la Alemania Federal, favorita para los expertos. En uno de los partidos más polémicos de la historia, la Inglaterra de Banks, Charlton, Moore y Ramsey se quedaba con la corona gracias al triplete de Hurst y pese a los reclamos aún vigentes de los germanos.



Tras décadas de alegrías en casa pero sinsabores fuera de ella, en 1995 se viviría otro momento de ensueño en Wembley. Se trata de la jugada con ribetes mitológicos de René Higuita cuando golpea una pelota que se dirigía hacia el arco con los tacos, pero por detrás de la espalda con una simulación de vuelo, el famoso Escorpión. No queda claro del todo si el Loco realizó la maniobra al tanto de una supuesta posición adelantada, pero sí sabemos que esta jugada ya la había ejecutado años antes en su tierra natal, Colombia. La jugada aun forma parte del anecdotario histórico del fútbol mundial.



Wembley, víctima inexorable de la modernidad, debió rendirse a una demolición que tras las cenizas levantaría un nuevo Wembley. Jugó su último partido por las eliminatorias al mundial 2002 con una amarga derrota ante los alemanes por 0-1. Debieron esperar 7 años los ingleses para volver a contar con esta reliquia del futbol, cuando el estadio se reinauguró con un empate a un tanto ante Brasil.

CHILE, UNO DE LOS MEJORES EN WEMBLEY
De todos los rivales que han jugado ante Inglaterra en Wembley, solo 5 no perdieron, y entre estos está Chile. Los sudamericanos empataron 0-0 en 1989 y vencieron por 0-2 en 1998, en la mágica noche de Marcelo Salas. Es más, es una de las 2 selecciones que jamás recibió goles en ese estadio.


Junto con Chile, Rumania, Colombia, Ghana y Arabia no cayeron en Wembley. Los europeos tienen el récord, ya que jugaron 4 veces y solo cosecharon empates. Colombia, en tanto, logró 2 empates, mientras que africanos y árabes una sola igualdad. Es decir, de estos 5 invictos, Chile fue el único que logró ganar. Como otro punto a favor, Chile y Alemania son las únicas selecciones con diferencia de gol positiva ante los ingleses en la Catedral.




Desde la reinauguración de su estadio en 2007, Inglaterra solo cayó ante Alemania, Croacia, Francia e Inglaterra.  Con la última selección no europea que perdió en Wembley fue justamente ante Chile, teniendo que remontarse hasta 1995 para encontrarse con otro antecedente (1-3 Brasil). Este viernes, la selección de Sampaoli tiene la oportunidad de escribir otro capítulo de gloria en Londres o rendirse ante la historia de tan imponente escenario.

Por Luis Armandoski

lunes, 11 de noviembre de 2013

La historia de los repechajes mundialistas

Algunas son por repechajes como los conocemos hoy, otros por simple estructuración de grupos y otros por improvisaciones de la FIFA. Lo que presentamos a continuación son todos aquellos partidos eliminatorios en que se enfrentaron equipos de dos continentes (en rigor, confederaciones) distintos. Hay historias para no perderse.

La primera situación se produjo en las eliminatorias rumbo a Italia 1934 (¡hace casi 80 años!) cuando la FIFA determinó que África y Asia compondrían solo un grupo. Turquía, Egipto y Palestina eran los escogidos, hasta que los turcos desistieron de participar. Así, en partidos de ida y vuelta Egipto batió fácilmente a Palestina, tanto en El Cairo como en Jerusalén. La alineación palestina en su mayoría estaba compuesta por jugadores judíos, lo que representa una curiosidad para la situación actual.

Para Francia 1938, en tanto, los palestinos tuvieron que medirse ante Grecia en ida y vuelta, para que el ganador definiese un cupo ante Hungría. En una serie más apretada que la de 4 años antes, Grecia se hizo con el duelo, aunque luego cayó por 11-1 ante los futuros finalistas del mundial. 11 años después, en 1949, Turquía derrotó por 7-0 a Siria en Ankara, sin que se jugara un partido de vuelta. Sin embargo, los turcos declinaron de participar en el mundial a disputarse en Brasil. Rumbo a Suiza 1954, en partidos de ida y vuelta debían definir un cupo Italia y Egipto. Los italianos no tuvieron muchos problemas para ganar en El Cairo (1-2) y Milán (5-1).



Rumbo a Suecia 1958 se produjo un duelo muy particular: Sudán vs. Siria. En un duelo sin precedentes, Sudán gano el partido de ida en Jartun por la cuenta mínima. Sumado al empate conseguido en Damasco, los africanos avanzaban a la siguiente ronda, donde enfrentarían a Egipto. No obstante, los egipcios se retiraron, con lo cual debían decidir ante Israel un cupo hacia Suecia. Pero, nuevamente, Sudán solidariza con sus aliados musulmanes y también desiste de participar. Israel, como debía jugar sí o sí con alguien para clasificar, cayó en un improvisado repechaje ante Gales.

Camino a Chile 1962, el Grupo 7 contaba de 3 fases. En la primera, Israel se deshizo con comodidad de Chipre, con lo cual debía enfrentar a Etiopía en la segunda. Ambos encuentros se disputaron en Tel Aviv, y en ambos los israelíes ganaron por la mínima, dejando sin chances a los africanos. Luego, los euro-asiáticos poco pudieron hacer ante el poderío italiano. Para la misma eliminatoria, España debió jugar una repesca ante sus vecinos marroquíes para dirimir un cupo. Marruecos, que debió eliminar a Túnez y Ghana para tener la opción, puso en aprietos a los españoles que solo clasificaron con lo justo, con Di Stéfano incluido.En Sudamérica, 7 equipos debían pelearse 3 cupos. Se determinó que debían jugarse 3 series de parejas y el equipo restante disputar un ida y vuelta con el ganador de la Concacaf. Paraguay fue el sorteado y México el ganador en Centro y Norte América, con lo cual debieron jugar en el DF y en Asunción. El triunfo por la mínima con gol del Chava Reyes dejaba el marcador abierto para la vuelta, pero el empate a cero en Puerto Sajonia dejó sin chances a los paraguayos. El mítico Antonio Carbajal fue figura en Asunción. Para el mismo mundial, por último, Yugoslavia se deshizo con facilidad de Corea del Sur, luego de vencer a Polonia. Serían los cuartos del mundial.


En 1966, solo se jugó el duelo entre Corea del Norte y Australia, donde los asiáticos vencieron claramente y se clasificaron para su primer mundial. Rumbo a 1970, en tanto, un grupo se compartió entre oceánicos, asiáticos y africanos. En primer lugar, Australia ganó el grupo de la primera ronda que compartía con Corea del Sur y Japón, con lo cual en la segunda ronda debía medirse ante Rodesia, actual Zimbabue. Ganó en un partido de definición en Mozambique, mientras que en la otra llave, Israel triunfaba ante Nueva Zelanda. En la llave definitoria, los israelíes ganaron dramáticamente el cupo a los australianos.

La historia rumbo a Alemania Federal 1974 es conocida. El ganador de la llave entre Perú y Chile debía medirse con el ganador del grupo 9 en Europa. Unión Soviética dejó en el camino a Francia y Chile sería el próximo rival. Con un cúmulo de acontecimientos políticos sensibles, ambos equipos empataron a 0 en Moscú en un historiado partido. Los rusos desistieron de jugar la vuelta en Santiago, con lo cual los chilenos clasificaban. Al otro lado del mundo, en tanto, Australia y Nueva Zelanda compartían grupo con Irak e Indonesia. Los australianos clasificaban en el grupo, para luego vencer a Irán y Corea del Sur y obtener un pasaje rumbo al mundial. Curiosamente, los dos clasificados vía repechaje se midieron en la Copa.



Como el mundial de 1978 era en Argentina, Sudamérica tenía derecho a 2 cupos y medio. Brasil y Perú lideraron el triangular final donde Bolivia nada pudo hacer. Y así, debía medirse con el ganador del Grupo 9 en Europa, Hungría. Allí, el conjunto altiplánico se vio sobrepasado ante el poderío magyar y cayó inapelablemente. En Asia y Oceanía, Australia y Nueva Zelanda compartieron grupo con Taiwán, donde nuevamente los primeros se hicieron con el grupo. En la ronda final, los australianos poco pudieron hacer ante el tranco iraní. También estaban en el grupo Corea del Sur, Kuwait y Hong Kong.



Rumbo a España 1982, solo se enumeran los casos orientales. Australia, Nueva Zelanda y ahora Fiji, compartían grupo con Taiwán e Indonesia. Los neozelandeses dieron la sorpresa y no solo clasificaron a la ronda final, sino que también al mundial por primera vez. En el camino, se midieron con Kuwait, China y Arabia. Hacia México 1986, Oceanía por primera vez tuvo un grupo excluyente, pero que tuvo dos invitados: Israel y Taiwán, que debieron jugar ante Nueva Zelanda y Australia. Estos últimos, como ganadores del grupo, tuvieron el derecho a dirimir un cupo ante el segundo del grupo 7 europeo, Escocia. Los británicos ganaron 2-0 en la ida, que sumado al empate en blanco en Melbourne, los clasificó.



Para 1990, Israel seguía perteneciendo a la OFC, con lo cual jugó ante Australia y Nueva Zelanda, que a su vez ya había eliminado a Taiwán. Como ganadores del grupo, los israelíes debían medirse ante Colombia, ganador del grupo 9. La ida fue en Barranquilla donde los sudamericanos ganaron 1-0 con tanto de Albeiro Usuriaga, el Palomo. En Ramat Gan, en tanto, el cero se mantuvo hasta el final y desató la algarabía colombiana que con una de sus grandes generaciones volvía a un mundial tras 28 años de ausencia.



Rumbo a Estados Unidos 1994, Australia nuevamente fue el equipo “intercontinental”. Primero, porque al ser el ganador de Oceanía, tuvo que medirse en una primera repesca ante el segundo de la Concacaf, Canadá. En ese emparejamiento, los oceánicos solo vencieron en penales a los canadienses, y se ganaron el derecho a disputar un cupo ante nada más y nada menos que la Argentina de Maradona. En una serie más que dura, los australianos solo fueron eliminados por un gol de diferencia. Para 1998, el único duelo entre selecciones de continente diferentes fue el repechaje entre Australia, para variar, e Irán. En un duelo sumamente emotivo, Irán clasificó sobre la hora en Melbourne, luego de ir perdiendo por 2-0.



Para 2002 y 2006, Australia volvería a protagonizar duelos intercontinentales por eliminatorias. Y ambas ante Uruguay, quintos en la clasificación sudamericana. En la primera, los uruguayos batieron con comodidad a los oceánicos, luego de vencer por 3-0 en la vuelta. Cuatro años después, sin embargo, Australia se tomaría revancha al vencer por penales y clasificar a un mundial tras 32 años. Rumbo al mundial asiático, también se midieron en un repechaje intercontinental las selecciones de Irlanda e Irán, donde los europeos lograron la clasificación gracias a la diferencia de goles.

Para 2006, se agregó un repechaje entre Asia y Concacaf, con lo cual resultó un encuentro bien exótico: Bahrein vs. Trinidad y Tobago. Los asiáticos comenzaron bien empatando en Puerto España y ya se veían en su primer mundial, pero este honor lo tuvieron los caribeños que vencieron en Manama por la cuenta mínima. Dwight Yorke se daría el lujo de jugar un mundial.



Finalmente, rumbo a Sudáfrica 2010, se jugarían los dos últimos repechajes. Por un lado, el ganador de Oceanía, Nueva Zelanda (Australia se fue a Asia) jugaría ante el quinto de Asia, nuevamente Bahrein. Empate sin goles en Manama y triunfo por la mínima en Wellington le dieron la clasificación a los neozelandeses tras 28 años. Por otra parte, el eterno “repechajero” de Sudamérica, Uruguay, se mediría ante el cuarto de la Concacaf, Costa Rica. El triunfo por la mínima prácticamente sellaba la clasificación para la Celeste, pero los ticos lucharon hasta el final en Montevideo y el empate angustioso terminó clasificando a los sudamericanos.

Ahora, los cruces nuevamente verán a Uruguay en la disputa, esta vez ante una desconocida Jordania. Además, un atribulado México se verá las caras en un morboso encuentro ante Nueva Zelanda.

Luis Armandoski

miércoles, 16 de octubre de 2013

Perfil de la selección de Jordania

Jordania se ganó el derecho a disputar el repechaje intercontinental luego de vencer a Uzbekistán por penales en la definición del quinto puesto asiático. Fue toda una sorpresa que apareciera en la ronda final y lograra ubicarse en el tercer lugar del Grupo B, escoltando a las potencias Japón y Australia, y dejando en el camino a Irak y Omán. Hace de local en el Amman International Stadium de su capital Amán. La Asociación local se fundó en 1949 y se afilió a la FIFA en 1956.

En cuanto a su historia futbolera, Jordania no tiene mucho que rescatar. Nunca han participado en un mundial y tampoco estuvieron alguna vez cerca de hacerlo. En la Copa de Asia, participaron por primera vez en la edición 2004, donde solo cayeron por penales ante el futuro campeón Japón en cuartos de final. Siete años después repitieron la misma actuación, perdiendo ante Uzbekistán, del cual dos años más adelante tomarían venganza. No tiene triunfos estruendosos en su historia: algunos ante sus vecinos del Medio Oriente, un 3-0 ante Lituania en 2002, un 0-1 en Irán rumbo a Alemania 2006, ante Kuwait, Siria y Arabia en la Copa Asiática y ante Japón y Australia en el presente proceso. Proceso en el cual también tuvieron un duro revés: 6-0 ante Japón.

Y la historia ante selecciones sudamericanas guarda solo un capítulo, pero muy importante: torneo amistoso en 2004 donde el seleccionado asiático venció por un categórico 3-0 a Ecuador en Libia. 

En selecciones menores, tiene el orgullo de haber clasificado al mundial Sub 20 en Canadá 2007, donde poco pudieron hacer ante España y URUGUAY. Rescataron solo un empate ante Zambia. A lo largo de su historia, no tiene jugadores destacados, y sus equipos no tienen gran relevancia en las competencias internacionales. Su mejor ubicación en el ránking FIFA fue en Agosto de 2004, donde amanecieron en el lugar 37. El peor fue en 1996, donde llegaron a caer al 152. Actualmente están en el lugar 73.



Respecto al actual plantel, son dirigidos por el mítico jugador egipcio Hossam Hassan. El arquero es Armer Shafea del Al Wahdat jordano. Con 31 años, solo salió de su país para  jugar en Egipto. El motor de la defensa es Anas Bani Yassen que forma la línea de centrales con el pretencioso Mohammad Ali, que juega en Arabia.  Por las bandas, Oday Zahran y Mohammad Aldmeiri, ambos del medio local. En el medio destacan Saeed Murjan, Khalil Baniateyah, Amer Deeb y Ahmed Saleh Samir, todos quienes juegan en el Medio Oriente. Arriba, Hassan se define por Mossab Al Laham del Najran árabe y su goleador, Ahmed Ibrahim Hayel, del Al Arabi Kuwait. Con participación también cuentan Hamza Al Dardour, Adnan Adous, Shadi Abu Hashash, Abdallah Deeb (quién jugó en Bélgica!) y Basem Fathi.




El juego jordano se caracteriza por la habilidad de alguna de sus figuras, pero carecen de orden defensivo. Su juego aéreo es débil y pecan de ingenuidad muchas veces. Tiene un potencial en el juego asociado y no abusan del pelotazo. Juegan a ras de suelo que, con equipos más fuertes, les origina muchos contraataques en contra. Trabajan mucho las pelotas paradas. Con todo esto, no debiera ser un problema para el equipo sudamericano. 

El estadio es chico, pero gritan como locos; una pequeña caldera.


ElDatoFutbolero

jueves, 10 de octubre de 2013

Estas son las combinaciones que clasifican a Chile al Mundial

Faltando una fechas eliminatoria, estas son las combinaciones que clasifican a Chile rumbo a Brasil 2014, dejando de lado un eventual repechaje ante Jordania.

1. Ganando a Ecuador
2. Empatando ante Ecuador
3. Que Uruguay no gane a Argentina.
4. Si Chile pierde con Ecuador, puede clasificar siempre y cuando Uruguay no gane a Argentina por una diferencia que sumada a la ecuatoriana, no sea igual o superior a +5. O sea, si Chile pierde por un gol, clasifica siempre y cuando Uruguay no gane por 4+ goles de diferencia ante Argentina. Si Chile pierde por 2 goles, que Uruguay no gane por 3+goles ante Argentina. Y así. Es decir, deben haber al menos 5 goles entre ambos encuentros para que Chile tenga alguna posibilidad de ir al repechaje.
Ejemplo de repechaje: Chile 1-2 Ecuador y Uruguay 4-0 Argentina.

El Dato Futbolero

Eliminatorias: clasificaciones agónicas (Parte 6)

Ecuador recién vino a clasificar a su primer mundial en 2002, pero 36 años antes tuvo una gran posibilidad. Compartía grupo con Colombia y Chile, clasificando el líder a Inglaterra. Y arrancaban muy bien luego de vencer a Colombia en los dos partidos. Como Chile había caído en Barranquilla, a Ecuador solo le bastaba un triunfo ante la Roja en Guayaquil y lo conseguían gracias al tempranero gol de Alberto Spencer. Sin embargo, Chile fue capaz de darlo vuelta y Raymondi puso el empate definitivo cerca del final. Ecuador estuvo a nada de hacerlo y tampoco pudo lograr el empate en Santiago, donde cayó 3-1. En la definición disputada en Lima, tampoco pudo hacer mucho. La suerte ya estaba echada; ese partido en Guayaquil iba a ser la primera vez.


Se piensa que las clasificatorias en CONCACAF son un trámite para México. Más aun cuando su gran rival, Estados Unidos, no están en competencia. Rumbo a 1994, México disputaba la liguilla final donde se entregaba un cupo directo frente a Canadá, El Salvador y Honduras. Sería ante los primeros con los cuales debería batallar y dilucidar todo en el último partido a jugarse en Toronto. Si Canadá ganaba, clasificaba. Con ese escenario, México tendría que haber disputado un doble repechaje para ir al mundial vecino. Y las cosas se ponían negras cuando Bunbury inauguraba la cuenta para los canadienses. A pesar del nerviosismo, el mítico Hugo Sánchez igualó antes del primer tiempo. Ya solo sobre el final, Cruz pudo finiquitar la clasificación, no exenta de dramatismo. Canadá en tanto, perdería ante Australia que a la vez caería ante Argentina. Nunca más los canadienses estuvieron tan cerca.



La clasificación norcoreana a Sudáfrica 2010 fue dramática a más no poder. A la última fecha llegaban con 11 puntos y +2, Arabia 11 puntos y 0 e Irán con 10 y +1. Ellos visitaban a Arabia y los iraníes a los ya clasificados de Corea del Sur. Ganando pasaban. Si empataban, debían esperar que sus vecinos les dieran una mano. Su partido, llenó de emotividad finalizó a cero, dejando sin chances a Arabia. Pero a 10 del final en Seúl, Irán ganaba por la mínima. Corea del Norte estaba condenado al repechaje hasta que Ji Sung Park igualó el partido. Así, ambas Coreas se inscribían en Sudáfrica. Arabia cortaba una racha de 4 mundiales consecutivos.



A pesar de recordarse por ser un final dramático, lo que más queda grabado en la memoria al evocar ese partido fue una mano. Irlanda y Francia disputaban un repechaje por el último cupo rumbo a Sudáfrica 2010. En Dublin habían ganado los galos por la mínima, con lo cual tenían servida la mesa. Pero a los 33 minutos Robbie Keane enmudecía Saint Denis y emparejaba la serie. Como no hubo más goles en los 90 minutos, se recurrió a la prórroga donde todo avanzaba comúnmente hasta que faltando un tiempo para los penales, un avance francés ve como Henry utiliza la mano para amortiguar el balón y cederlo a Gallas para que convirtiera a placer. Los airados reclamos británicos no sirvieron de nada y Francia se instalaba en el mundial africano.



Luis Armandoski

No volvieron más a un Mundial: Bolivia

Baldivieso, Etcheverry y Cristaldo celebran en Guayaquil.

Han pasado más de 20 años desde la última clasificación de Bolivia a un Mundial de fútbol. Un equipo aún recordado, con figuras que desplegaron mucho talento y aprovecharon de buena manera los 3600 metros de altura sobre el nivel del mar en La Paz.

Es bueno también aclarar algunos hechos excepcionales en la eliminatoria rumbo a Estados Unidos 1994. En primer lugar, el estratega español Xabier Azkargorta -actual DT de Bolivia- tuvo todo el tiempo disponible para trabajar con su plantel, debido a que la liga local se encontraba con un paro de futbolistas. La Selección viajó a todos lados con el objetivo de encontrar el punto futbolístico necesario para afrontar un grupo que, en teoría, los dejaba con pocas posibilidades de clasificación.

También el éxito logrado en 1993 se debe a un grupo de jugadores aptos para la alta competencia. Una base formada por el portero Carlos Trucco; los defensas Marco Sandy, Miguel Ángel Rimba y Luis Cristaldo; Milton Melgar, Erwin “Platini” Sánchez y Marco Antonio Etcheverry al medio; Julio César Baldivieso y William Ramallo en ofensiva. Este último, goleador de las eliminatorias con 7 tantos. 

De todos ellos, Etcheverry fue quien más deslumbró a base de gambetas y buenos pases a sus compañeros. El “Diablo” fue el símbolo de un país con poca historia en las fases finales (a 1930 y 1950 accedieron por invitación). Defendió la camiseta de Colo-Colo en Chile y también hubo varios seleccionados que jugaron en la liga chilena, tales como Julio César Baldivieso en Cobreloa, Álvaro Peña en Temuco, Milton Melgar y Ramiro Castillo en Everton.

Otro factor a favor de ellos fue el hecho de enfrentar en la última fecha a una selección eliminada, como lo fue Ecuador ese 19 de septiembre de 1993. 

Bolivia integró el Grupo B junto a Brasil, Uruguay, Ecuador y Venezuela. La otra zona la conformaron Argentina, Colombia, Paraguay y Perú (Chile fue suspendido por el “Maracanazo” de 1989). El debut para la clasificación partió de la mejor manera: goleada 1-7 a Venezuela en Puerto Ordaz el 18 de julio de 1993. Para la visita, anotaron Sánchez (x3), Ramallo (x3) y Cristaldo. El único tanto de Venezuela lo convirtió Oswaldo Palencia a los 13 minutos.


El siguiente desafío era nada menos que con Brasil en el Hernando Siles. Un elenco de estrellas que viajó con Bebeto, Cafú, Raí, Palhinha, etc. Todos ellos dirigidos por Carlos Alberto Parreira, quien debió aguantar que la “torcida” y prensa brasileña pidiera de forma insistente a Telê Santana, el DT que estaba triunfando con São Paulo. 

La verdad es que hubo mucho nerviosismo ese 25 de julio. Taffarel contuvo un penal de Erwin Sánchez lanzándose a su izquierda. Aunque, a decir verdad, el remate pegó en sus piernas. La parcialidad local no lo podía creer y lamentaba su infortunio.

Sin embargo, apareció el “Diablo”. Partió desde mitad de cancha y sólo un marcador intentó detenerlo en área rival. Etcheverry sacó un remate que no iba al arco, pero que Taffarel se encargó de introducirla a través de un rebote a los 88 minutos. El 2-0 lo hizo Álvaro Peña, cuando el partido estaba por terminar (90’+3). Nunca Brasil había perdido en eliminatorias; de allí la trascendencia de este resultado.

Como curiosidad, el portero Zetti de Brasil y Miguel Ángel Rimba (Bolivia) dieron positivo en un control antidóping por consumir mate de coca. Sin embargo, tras la explicación a la FIFA con respecto a la cultura boliviana (es legal), ambos jugadores fueron absueltos. 



El siguiente partido era con Uruguay (8 de agosto), luego de la fecha libre. Volvió a ganar el cuadro altiplánico en el Hernando Siles de La Paz, esta vez por tres a uno. Los charrúas dejaron fuera de Italia 90 a Bolivia por un gol de diferencia, así que era una deuda pendiente. Abrió la cuenta Erwin Sánchez con un derechazo, tras un tiro de esquina. Etcheverry puso el segundo de media distancia y Melgar logró el tercero. Descontó Enzo Francescoli de tiro libre. 


Para cerrar la primera rueda, Bolivia se impuso ante Ecuador por 1-0 a la semana siguiente. En la jugada del gol, Erwin Sánchez sacó un latigazo que el portero Jacinto Espinoza mandó al travesaño, pero el rebote lo tomó William Ramallo y convirtió de cabeza el único tanto del partido.  

Con esto, Bolivia sumaba 8 puntos en estas eliminatorias. Cabe recordar que el ganador obtenía 2 unidades antes de 1994. Se venía una dura segunda fase, con la mayoría de los encuentros en condición de visita.


El 22 de agosto de 1993 Bolivia ratificó su superioridad ante la débil Venezuela de esos tiempos y goleó 7-0. William Ramallo abrió la cuenta, tras gran pase de Melgar. Al local le costó romper el cerco defensivo venezolano. De hecho, así terminó el primer tiempo. Sin embargo, el cuadro de Azkargorta se soltó en el complemento. Llegaron los tantos de Melgar, Sánchez, Sandy -de cabeza-, Etcheverry (toque sutil fuera del área con mucha clase), nuevamente el “Diablo” y otra vez Melgar para cerrar una verdadera fiesta en La Paz.


Ahora tocaba viajar a Brasil. Allí el “Scratch” no tuvo compasión y derrotó a Bolivia con un contundente 6-0 en Recife. Para empezar, Raí aprovechó un rebote de Trucco y así convirtió el primero. Müller, Bebeto, Branco, Ricardo Gomes y nuevamente Bebeto se vengaron de lo sucedido en la primera rueda. El golpe fue bastante duro para un equipo con muchas expectativas. Quedaban dos partidos de visita y, a pesar de la enorme campaña, peligraba la clasificación.



La siguiente parada era en Montevideo. Acá el partido se vio influenciado por un penal “brujo”, el cual fue sancionado por el colombiano Armando Pérez Hoyos. Polémica decisión que perjudicó abiertamente al elenco boliviano. Francescoli se encargó de transformarlo en gol. Sin embargo, la visita llegó al empate. Fuerte tiro libre de “Platini”, el arquero Robert Siboldi dio rebote y lo aprovechó William Ramallo para el 1-1 parcial. Hasta que Daniel Fonseca, en tiempo adicional (más de lo recomendable), puso el 2-1 final a favor de Uruguay.



Brasil, Uruguay y Bolivia quedaron con 10 puntos, pero clasificaban sólo dos por grupo. En la última fecha, Brasil y Uruguay se enfrentaban entre ellos en Río de Janeiro, mientras que Bolivia debía viajar a Guayaquil para jugar ante su similar de Ecuador. Necesitaba al menos un empate para no depender del otro partido (superaba en diferencia de gol a Uruguay).

Ecuador ya estaba eliminado, pero no iba a poner fáciles las cosas ese 19 de septiembre. De todos modos, el goleador William Ramallo anotó el gol que valió una clasificación. En simultáneo, Brasil estaba derrotando a Uruguay, por lo que el Mundial de Estados Unidos 1994 ya era un hecho para Bolivia. El empate de Raúl Noriega sólo sirvió para las estadísticas.



Este logro sólo se puede comparar a la obtención de la Copa América en 1963. Sin duda, esa clasificación marcó a fuego al pueblo boliviano, cuya alegría se desató en las calles hasta pasadas las 3 de la madrugada, cuando este grupo de héroes volvió a su país.

En cuanto a la participación en Estados Unidos, a Bolivia le tocó un duro grupo junto a Alemania (vigente campeón en ese momento), España y Corea del Sur. Sólo pudo rescatar un empate frente a los asiáticos y se tuvieron que volver a casa en primera ronda. Etcheverry (volvía de una grave lesión) y Cristaldo vieron la tarjeta roja. El único grito de gol fue de Erwin “Platini” Sánchez frente a los españoles. Duró poco la experiencia; se pagó por la falta de roce internacional ante potencias europeas y una emergente selección de Asia. 

La oncena titular de Bolivia antes de un partido en La Paz.

También se desvaneció este grupo de grandes jugadores debido a que varios estaban cerca del retiro para la siguiente eliminatoria. De todos modos, llegaron a la final de Copa América 1997 en La Paz, comandados por el español y ex ayudante técnico de Bolivia, Antonio López Habas (cayeron 1-3 frente a Brasil). Además, Azkargorta comenzó su vínculo con la “Roja” al año siguiente. Para cerrar con broche de oro esta generación dorada, se destaca un triunfo ante Chile en Santiago por 1-2. Justamente fue la despedida del “Bigotón” de la selección boliviana. 

El 21 de septiembre de 1994, Bolivia formó de la siguiente manera: Dario Rojas; Óscar Sánchez, Juan Manuel Peña, Marco Sandy, Miguel Ángel Rimba; Carlos Borja (Modesto Soruco), Vladimir Soria, Milton Melgar, Julio César Baldivieso (Elas Vaca); Óscar Guzmán (Mario Pinedo) y William Ramallo (Limberg Gutiérrez).

Chile se paró de esta forma: Nelson Tapia; Ronald Fuentes (Pedro Reyes), Miguel Ardiman, Juan Carlos González (Cristian Castañeda), Wilson Contreras (Raimundo Tupper); Gabriel Mendoza, Miguel Ramírez, Fabián Guevara, Marcelo Vega; Pedro González (Luka Tudor) y Marcelo Salas (Rodrigo Barrera). El entrenador era Mirko Jozić.

Abrió la cuenta William Ramallo al minuto 27. Empató Luka Tudor -de penal- a los 54. El desequilibrio lo puso Mario Pinedo (80’).

Muchos de esos jugadores chilenos, ya con Nelson Acosta al mando, participaron en las eliminatorias para Francia 1998 y lograron una histórica clasificación después de 16 años. En cambio, Bolivia no pudo repetir lo de 1994 y, en la actualidad, no tiene chances matemáticas para ir a Brasil 2014.

@Chussir