sábado, 10 de marzo de 2012

Criciuma 1992: el primer equipo de Segunda División en Copa Libertadores

El Criciuma Esporte Clube es uno de los animadores del Campeonato Catarinense, torneo estadual del distrito de Santa Catarina, al sur de Brasil. Fundado en 1947, el Criciuma se tituló 5 veces en este campeonato hasta 1991, opacado en cierta forma por el poderío de Joinville, Figueirense y Avaí, los poderosos catarinenses. En el campeonato brasileño de primera división, en tanto, sólo había participado en 4 ediciones, con un meritorio sexto lugar en 1987. Este pequeño equipo brasileño, desconocido para muchos, tuvo que disputar la segunda categoría a partir de 1989, sin grandes resultados. Esto hasta que vino la etapa gloriosa del club, iniciándose en la novel Copa de Brasil. Inaugurada en 1989, el Tigre, como es conocido el equipo, participó por primera vez al año siguiente, donde sorpresivamente llegó a semifinales, siendo eliminados por Goiás. Sin embargo, el torneo de 1991 sería el de su consagración. De la mano de Felipao, Luiz Felipe Scolari, eliminó seguidamente a Ubiratan, Atlético Mineiro, Goiás y Remo, para llegar a la mismísima final ante el poderoso Gremio de Porto Alegre. El, en ese momento, bicampeón catarinense, debió disputar la ida en el campo de Gremio, obteniendo un valioso empate a un tanto gracias al gol de Vilmar. La igualdad en blanco en el Heriberto Hulse de Criciuma el 02 de Junio, le dio más valor a ese tanto en Porto Alegre lo que se tradujo en el título más importante para este pequeño club. Además, el premio y el orgullo de representar a Brasil en la próxima edición de la Copa Libertadores, transformándose el Criciuma, en el primer equipo en disputar el torneo sin pertenecer a la primera división. En su campaña en la Serie B, en tanto, culminó en el lugar 35.



Con la ciudad revolucionada, Criciuma se aprontaba para su primera experiencia internacional. Disputaría el grupo ante Sao Paulo, campeón de la Serie A, y los bolivianos de San José y Bolívar. En el banco, Levir Culpi volvía al club para suceder a Felipao que partía a Medio Oriente. En el plantel, en tanto, las piezas no diferían mucho del año anterior. Alexandre en el pórtico; Sarandí, Vilmar, Altair e Itá en la clásica línea de cuatro brasileña; Gelson, Roberto Cavalo y Grizzo en el mediocampo, para dejar en el ataque a Soares, Jairo Lenzi y la figura Venderlei Mior. Debutaría ante el campeón brasileño el 6 de Marzo, en el Heriberto Hulse. Contra todo pronóstico, el Tigre le dio un toque a Sao Paulo, obteniendo un histórico 3-0 en su presentación internacional, con tantos de Jairo Lenzi, Gelson y Adilson.



Luego vendría el periplo boliviano, donde rescataría otros buenos resultados. En Oruro vencería por 1-2 a San José, gracias a las conquistas de Gelson y Jairo Lenzi. Tres días después, conseguiría un valioso empate en un tanto ante el Bolívar en La Paz. Jairo Lenzi anotaba por tercer partido consecutivo, esta vez con una gran definición. Luego, el 1 de Abril era el turno de visitar a Sao Paulo en su recinto, haciendo gala éste de su jerarquía humillando por 4-0 a Criciuma, con gran actuación de Raí y Müller. No obstante, esta derrota no amilanó al equipo y pudo vencer con autoridad en su ciudad a los equipos bolivianos. Primero, ante San José (que había rescatado un empate en Sao Paulo), cuajó una noche soñada, goleando por 5-0, con anotaciones de Jairo Lenzi, Everaldo (2), Emerson y Adilon Gomes. A la semana siguiente, venció ajustadamente al Bolívar por 2-1, con goles de Roberto Cavalo y Grizzo, para sellar una primera fase de ensueño, quedándose con la punta del grupo.



En octavos de final se mediría ante el Sporting Cristal, uno de los grandes de Perú. El partido de ida, jugado en Lima, confirmó el buen juego del Tigre. Logró un histórico 1-2, gracias a los tantos de Everaldo y Jairo Lenzi. La vuelta, en Criciuma, fue triunfo por 3-2, con anotaciones de Vilson, Gelson y Everaldo. Con puntaje perfecto, el equipo seguía haciendo historia avanzando a cuartos de final. Como Sao Paulo también lo hizo, debieron medirse nuevamente en esa instancia. En una llave sumamente pareja, la suerte fue paulista. En la ida, jugada en Morumbí, el triunfo fue local debido al solitario gol de Macedo. En la vuelta jugada el 20 de Mayo, el empate a un gol, con tantos de Soares y Raí, le dio el pase a los dirigidos por Telé Santana. Un remate en el último suspiro de Roberto Cavalo en el travesaño de Zetti ahogó las esperanzas del Tigre. Sin embargo, la asistencia criciumense supo reconocer la valía y el esfuerzo de sus jugadores, despidiendo de pie a su equipo. El equipo de Santana, en tanto, se abría paso para lo que sería su primera Copa Libertadores, revalidada un año más tarde.



Posterior a esta experiencia, el mismo año Criciuma logró el ascenso a primera división, donde se mantuvo hasta 1997. Retornó en el 2003, para volver a descender al año siguiente. Luego, nunca volvería a la máxima categoría, incluyendo pasos por la tercera categoría brasileña. En la Copa de Brasil tampoco pudo revalidar laureles y nunca más volvería a una competición internacional. Sólo pudo obtener alegrías a nivel estadual, obteniendo los campeonatos de 1993, 1995, 1998 y 2005. Actualmente, el aurinegro, similar a los colores de Peñarol,  milita en la segunda categoría del balompié brasileño, buscando volver a las alegrías de los noventa.

Por Luis A.

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