martes, 6 de marzo de 2012

Danubio en la Copa Libertadores 1989

Desde la creación del torneo profesional en Uruguay, en 1932, hasta el campeonato de 1976, el campeón sólo se pronunciaba de dos formas: Peñarol o Nacional. Eso hasta que Defensor, como cualquier intruso, se hizo con la Copa de manera sorprendente. Repitieron esta hazaña Central Español (1984), el mismo Defensor (1987) y Danubio (1988). Este último de manera espectacular, ganando 18 partidos, empatando 4 y perdiendo sólo 2, dejando muy atrás a sus escoltas Peñarol y Defensor Sporting. Este equipo de Danubio estaba lleno de figuras, tales como Rubén Da Silva, Javier Zeoli, Fernando Kanapkis y Eber Moas, entre los principales. El director técnico era Ildo Maneiro.



Como campeón vigente, debió disputar una liguilla para ingresar en la Copa Libertadores junto a Peñarol, Defensor, Wanderers, Huracán Buceo y Liverpool. El manya se hizo con el mini torneo, ingresando directamente al torneo continental. Danubio, en tanto, finalizó tercero tras los violetas, pero como vigente campeón tuvo el derecho de disputar ante estos una definición por el cupo. Luego de empatar a un gol en el tiempo reglamentario, La Franja venció en la tanda de penales, clasificando por tercera ocasión a la Libertadores (en 1978 y 1984 fue eliminado en primera ronda). Quedó emparejado en el grupo junto a Peñarol y los bolivianos The Strongest y Bolívar. Manteniendo a casi todo el plantel de la exitosa temporada anterior, Danubio debutó el 17 de Febrero en el Centenario ante Peañrol, goleando sorprendentemente por 4-1. Triplete de Rubén Pereira y uno de Rubén Da Silva. El descuento manya fue de Saralegui, en un plantel que contaba, entre otros, con jugadores como Ferro, Perdomo y Aguilera. Luego del triunfazo, a La Franja lo esperaba su incursión en La Paz. Allí, cayó primero ante The Strongest por la mínima (Ortega) y luego ante Bolívar por 3-1 (Sánchez -2-, Hirano/Dalto). Ante esto, Danubio debía hacerse fuerte en Montevideo para poder clasificar. No comenzó de la mejor forma, cayendo 2-0 ante Peñarol (Aguilera -2-). No podría resginar puntos ante los bolivianos, comenzando de buena forma al derrotar por la mínima a Bolívar, con anotación de Edinson Suárez. Con cuatro puntos, necesitaba del triunfo también ante The Strongest, al cual venció ajustadamente por el mismo marcador. El goleador, en esta ocasión, fue Rubén Pereira. A pesar del triunfo, la clasificación no estaba 100% asegurada. Un triunfo por la mínima de The Strongest ante Peñarol en el Centenario dejaba sin octavos a La Franja. Y tuvo que sufrir, ya que uruguayos y bolivianos empataron a un tanto.

Ya en octavos, el escollo era su vecino Nacional de Montevideo, último campeón de la Copa. El 6 de Abril fue empate en blanco, ante el equipo de Seré, Ostolaza, De León, Cabrera y Fonseca. En la vuelta, otra vez sería el mazazo de Danubio, venciendo por 1-3 al Bolso y clasificando históricamente a cuartos. Los goles fueron anotados por Olivera (N), Sánchez, Dalto y Da Silva (D). En la siguiente ronda lo esperaba otro grande de esa década: Cobreloa. El primer duelo sería en la altura de Calama, lugar donde el equipo chileno jamás había perdido internacionalmente, y acumulaba récords impresionantes en la competencia local. Sin embargo, ese 19 de Abril Danubio volvería dar el golpe a la cátedra. Con goles de Dalto y Da Silva, sumado a una gran actuación de Zeoli (atajó penal a Trobbiani), La Franja hacía historia. El partido de vuelta, siete días después, sólo sirvió para confirmar el ansiado pase a semifinales. El marcador fue 2-1 (Da Silva, Dalto/Trobbiani).



Las semifinales forman parte de esas historias que nunca se terminarán de contar. Danubio debió disputarla ante Atlético Nacional de Medellín, equipo conformado por jugadores como Higuita, Perea, Escobar, Galeano, Álvarez y Usuriaga. El primer partido se disputó en el Centenario, empatando en blanco. Sin embargo, la vuelta sería catastrófica para los uruguayos. Ante versiones de sobornos, presiones y amenazas, el equipo colombiano derrotó por 6-0 a La Franja, con el arbitraje del argentino Espósito. 4 goles de Usuriaga, más los de García y Arboleda estructuraron el marcador definitivo, que pavimentó el camino de Nacional a la final, donde lograrían su única Copa al derrotar por penales a Olimpia.



La historia de Danubio es digna de recordar, dado que es uno de los ‘chicos’ de Uruguay que pudo hacerse un lugar en Sudamérica, venciendo a grandes e historiados rivales. Quizás la derrota y el ambiente generado ante Nacional opaca la campaña, pero ese es uno de los elementos que ensalza esta historia. posterior a esta campaña, Danubio obtuvo campeonatos locales en 2004 y 2007, participando también en otras Libertadores, pero sin la trascendencia de la de 1989. 
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 Por Luis A.

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