viernes, 2 de marzo de 2012

La historia de Rosario Central en la Copa Libertadores

Diez participaciones tiene el 50% de Rosario en el máximo torneo continental de clubes. Hablamos de Rosario Central, el equipo canalla lleno de tradiciones y misticismo, propio del fanatismo futbolero argentino. A pesar de nunca salir campeón de la Libertadores, ni siquiera de llegar a una final, la historia copera del Canalla siempre guarda una que otra leyenda, al igual que en variados campeonatos nacionales y otros torneos internacionales, como la Copa Conmebol. A continuación, el detalle de cada una de ellas.

1971, El año del debut

El 23 de Diciembre de 1970, Central estuvo a punto de obtener su primer título a nivel local en el profesionalismo. En la final del Nacional ante Boca, Landucci los había adelantado a los 40’. ‘Rojitas’ (78’) y Coch (109’) dieron vuelta la historia para el xeneixe, en un partido muy historiado dada la invasión de hinchas de Boca sobre el final del partido. A pesar del trago amargo, Central se clasificó para su primera Libertadores. Ese 1971 es sagrado para cualquier hincha que se llame Canalla. No sólo por la participación en la Copa, sino que también por el título, la palomita de Poy y los cuentos de Fontanarrosa. En la Copa, se instaló en el grupo de Boca y los peruanos Universitario y Sporting Cristal. Debutó con una derrota en La Bombonera el 19 de Febrero (2-1; Suñé, Palacios/Mesiano). Luego viajó a Lima, donde rescató su primer triunfo ante Cristal, con goles de Landucci y Gramajo. Ante Universitario, sin embargo, no corrió igual suerte y cayó 3-2 (Villagra y Bóveda). Ya en el Gigante de Arroyito, sólo empató ante la ‘U’ 2-2 (Poy y Carrascosa) y logró una victoria holgada ante Sporting Cristal (4-0; Landucci, Mesiano, Zavagno y Bustos). Así, con este panorama, le correspondía cerrar el grupo recibiendo a Boca en Rosario. Sin embargo, en el duelo entre el xeneixe y Cristal en Buenos Aires desmanes de los jugadores provocaron la descalificación de los primeros, otorgando los puntos de sus partidos ante Universitario y Central. Con esta decisión, Central se vio perjudicado, dado que los peruanos obtuvieron 2 puntos de visita que no estaban contemplados. Así, la ‘U’ ganó el grupo y clasificó a segunda ronda. Central, en tanto, terminaba de buena manera su primera incursión de la mano de Ángel Tulio Zof, y se preparaba para un fin de temporada muy recordado.



1972, Mucho Independiente

Luego de su primer título local, Rosario Central se aprontaba a disputar nuevamente la Libertadores. Quedaría emparejado en el grupo de Independiente, y de los colombianos de Independiente Santa Fe y Atlético Nacional. El primer partido sería ante el Rojo, campeón del último Metropolitano, en Rosario. Fue un vibrante empate en dos, con goles de Colman y Poy para Central, y de Mírcoli y Pastoriza para el Diablo. Luego, debió viajar a Colombia para sus duelos como visita. Empató en blanco en Bogotá y logró un histórico triunfo en Medellín, con el solitario gol de Gramajo. De vuelta en la Argentina, cayó como forastero de Independiente, con lo que dependía de las caídas del Rojo ante los colombianos para acceder. Por su parte, Central cumplió con sus duelos (3-1 Atl. Nacional; Bóveda, Landuccí y Zavagno; y 2-0 Santa Fe; Colman -2-). Sin embargo, Independiente no sólo ganaría el grupo, sino que también la Copa, y las tres siguientes, forjando el nombre que posee en Sudamérica.



1974, EliMenottiados

Como campeón del Torneo Nacional de 1973, Rosario Central disputaría por tercera ocasión la Copa Libertadores en 1974. Compartiría grupo con Huracán, y los chilenos de Colo Colo (vigente subcampeón) y Unión Española. Con gol de Eduardo Solari, venció en el primer duelo por la mínima ante el Globo. Luego recibió a Colo Colo, venciendo por 2-0 (Carril y Cabral), para luego ganar a domicilio a Unión Española con único tanto de Poy. Dos días después, repitió la gracia ante Colo Colo, triunfando por 1-3, con anotaciones de Mario Killer, Kempes y Solari. De retorno en Argentina, cayó por la mínima ante Huracán, para finalizar goleando a Unión Española en Rosario (4-0; Kempes -2-, Solari y Cabral). A pesar de tener una campaña casi perfecta, la horrible participación de los elencos chilenos permitió que Huracán tuviera la misma cantidad de puntos. Ante este panorama, debieron disputar un partido de definición para ver al clasificado en el estadio de Vélez. En un encuentro algo ‘trucho’ de acuerdo a los rosarinos, el Huracán de Menotti no tuvo piedad, venciendo por 4-0 y accediendo de fase.



1975, Con un saborcito especial

Para los futboleros de cuna, esta Copa era imperdible. Reunía en el mismo grupo a los dos de Rosario: Central y Newell’s. Luego de ganar sus cupos en la liguilla ante San Lorenzo, ambos jugarían en Arroyito el 28 de Febrero su primer duelo. Fue empate a un tanto, con goles de Arias y Ribecca. El grupo lo componían también las potencias paraguayas de Cerro Porteño y Olimpia. En ese orden los recibió en su estadio, venciendo 2-1 al ciclón (Cabral y Pascuttini) y empatando con Olimpia a un tanto (Zavagno). Posteriormente, el 21 de Marzo era el día de la revancha del clásico rosarino, repitiéndose el primer resultado. Los goles, esta vez, fueron de Giachello y Cabral. Con el grupo apretado, Central necesitaba imperiosamente el triunfo ante Cerro Porteño. Y lo consiguió de buena forma, trayéndose un 1-3 desde Asunción, con anotaciones de Kempes, Zavagno y Cabral. De esta forma, llegó al último partido con la obligación de ganar si quería clasificar directamente. Por el contrario, la derrota los devolvía a Rosario sin nada entre las manos. Con este escenario, obtuvo un empate sin goles ante Olimpia en Paraguay que, sumando al triunfo de la Lepra ante Cerro, los obligaba a jugar un desempate ante su clásico rival para avanzar a semifinales. Los condimentos ya estaban en la mesa y el 11 de abril de 1975 en el Gigante de Arroyito se jugaba, prácticamente, una final del mundo. El solitario gol de Mario Kempes le dio no sólo la clasificación a los canallas, sino que también la posibilidad de burlarse de sus rivales por un tiempo largo. Con el pase ya asegurado, el equipo dirigido por Carlos Griguol integró el grupo de semifinales con Independiente (vigente y futuro campeón) y Cruzeiro (campeón de la edición siguiente). El primer partido fue ante el Rojo en Arroyito, venciendo por 2-0 con doblete de Solari. Luego, poco pudo hacer ante Cruzeiro en Belo Horizonte, cayendo por 2-0 con dos anotaciones de Palinha. En la revancha ante el Rojo, este se hizo más fuerte en Avellaneda, logrando ganar, marcando la tónica, por 2-0. Finalmente, Central recibiría a Cruzeiro con la obligación de ganar, ojalá con una buena diferencia, para acceder a la final. Triunfaría por 3-1, con dos goles de Kempes y uno de Cabral. Con esto, Central tenía la chance de acceder a una definición ante Cruzeiro para acceder a la final sólo si Independiente vencía a estos por 2-0 en el último partido del grupo. Sin embargo, la estirpe copera del equipo de Avellaneda pudo más, venciendo por 3-0 a los brasileños, accediendo a su cuarta final consecutiva. Central, en tanto, estuvo a punto de acceder a su primera final, dejando una gratísima imagen a nivel continental.



1981, Café amargo

Luego de la seguidilla de participaciones coperas de Central en los 70’, debió esperar hasta 1981 para volver a presentarse en la máxima competición continental. Luego de obtener el Campeonato Nacional de 1980 (venciendo en la final a Rácing de Córdoba), se instaló en el grupo de River Plate, junto a los colombianos de Deportivo Cali y Junior de Barranquilla. El primer partido fue recibiendo a los millonarios, sufriendo un traspié por 0-1, con gol del Beto Alonso. Con esta derrota inesperada, el equipo de Zof tuvo que viajar a Colombia para enfrentar sus dos compromisos. En el primero, ante Deportivo Cali, no tuvo mejor suerte y repitió el mismo resultado. Sin embargo, la suerte mejoraría ante Junior, logrando una victoria de 1-2, con goles de Marchetti y Bacas. Con estos resultados, dependía de sus actuaciones en Argentina para optar a la clasificación. Ante sus rivales colombianos le fue bien: goleó a Junior 5-0 (Orte -2-, Bacas, Marchetti y García) y triunfó 2-1 ante los caleños (Orte y Marchetti). Con este escenario, Central necesitaba de un triunfo ante River para disputar el desempate del primer lugar del grupo ante Deportivo Cali. Sin embargo, en el Monumental, el elenco millonario se hizo con el triunfo en un disputado cotejo. El marcador fue 3-2, convirtiendo Marchetti y Bauza para los rosarinos. De esta manera, el elenco caleño avanzaba de ronda.

1987, Rojos otra vez

Luego de ganar un campeonato nacional proviniendo del ascenso, Rosario Central volvía a competir internacionalmente en 1987. Sus rivales en el grupo serían Independiente y los venezolanos Estudiantes de Mérida y Táchira. Comenzó bien el canalla triunfando por 0-3 en Mérida, con tantos de Gasparini (2) y Hernán Díaz. Días después, en Táchira, rescató un empate en blanco. Luego de esta expedición, recibió al Rojo de Avellaneda en Arroyito, empatando nuevamente en cero. Central necesitaba de los puntos para tener chances de avanzar y cumplió los deberes recibiendo a los venezolanos. Venció a Táchira por 3-2 (Balbis, Bauza y Díaz) y a Estudiantes por 5-2 (Escudero, Galloni, Díaz -2- y Scalise). Así, llegó con un punto arriba en el último encuentro ante Independiente. El empate alcanzaba, sin embargo, el Rojo impuso su historia, y venció por 3-1. El descuento canalla fue de Balbis. Independiente caería en semifinales, mientras que el equipo rosarino debería esperar mucho para verse nuevamente en estas lides.

2000, Canallas goleadores

Con un nuevo formato de copa, el equipo conducido por una gloria canalla como Edgardo Bauza, integraba el grupo 6 junto con América de Cali, Sporting Cristal y Atlético Colegiales. Debutó venciendo a los peruanos por 3-1, con tantos de Juan Antonio Pizzi, Rafael Maceratesi y Ezequiel González. Luego caería espectacularmente ante América en Cali por 5-3, siendo Canals y Latorre (en dos ocasiones) los autores de los goles rosarinos. Posteriormente, derrotó otra vez con gran cantidad de goles. Esta vez ante Colegiales por 4-2 (Maceratesi -3- y González). A la semana siguiente viajaría a Lima en otra guerra de goles: empate a 3, con tantos de Pizzi, González y Maceratesi. Posteriormente, y para seguir la tendencia, empató a 3 goles recibiendo a los caleños, siendo los goles obra de Gordillo, Maceratesi y Pizzi. Ya clasificados, viajaron a Asunción para terminar el grupo ante Colegiales. Aunque parezca broma o un error de redacción, el resultado del partido fue… 3-3. Pierucci, García y Vespa fueron los autores de los goles. Como segundo del grupo, tras América, y con 19 goles a favor (y 17 en contra), accedió a octavos de final, donde lo esperaba el Corinthians de Sao Paulo. El primer duelo, disputado en Rosario, fue a favor del canalla por 3-2, con anotaciones de Pizzi, Capeletti y Maceratesi. Con este resultado viajaron a Brasil, donde se repitió el mismo marcador, ahora a favor de los paulistas. Los goles canallas fueron obra de Pizzi y Gordillo. Con esta situación, se debió recurrir a los penales, donde el especialista Dida fue el verdugo de la ambición rosarina. A pesar de la eliminación, la participación de Rosario Central dejó un buen sabor, sobre todo en lo que se refiere a su carácter goleador. Para el año siguiente, sin embargo, la vara ya era alta.




2001, A un paso de la hazaña

Con una base similar al del año anterior, más algunas incorporaciones, el equipo de Bauza se aprontaba para una de sus mejores presentaciones a nivel internacional. Instalado en un duro grupo junto con Vélez, Universitario y Junior, debutó con una caída en Barranquilla de 3-1 (Sánchez). Semanas después la revancha sería ante los peruanos, logrando Central una actuación para el recuerdo, goleando por 6-0. Los goles de aquella noche corrieron por González (2), Cuberas, Pizzi, Moreno y Fabianesi y de Bruno. Con este envión y nivel, continuaron la buena senda derrotando por 2-0 a Vélez en Arroyito, con anotaciones de Pizzi y Maceratesi. Luego de empatar en Lima (1-1; González), conseguiría otro triunfo de oro ante Junior en Rosario, gracias al solitario gol de Maximiliano Cuberas. Sin embargo, necesitaba el último paso para obtener la clasificación. Un empate en Liniers le bastaba ante Vélez. No obstante, el equipo de Bauza fue por más y obtuvo un 0-2 que le aseguraba además la punta del grupo. Los goles de aquella noche fueron obra de Pizzi y Arias. Ya en octavos de final, debía medirse ante el siempre difícil Cobreloa chileno. El primer partido casi sentenció la llave, obteniendo el canalla un triunfo casi imposible en la altura de Calama. Fue 2-3, con anotaciones de Loeschbor, Cuberas y González. En la vuelta, el gol de Cuberas ponía punto final a la discusión, a pesar del descuento postrero de Tagliani. Al canalla lo esperaba en cuartos de final otro histórico como América de Cali. El primer partido fue en arroyito, donde Juan Antonio Pizzi marcó el único tanto del compromiso. En Cali, la historia sería de infarto y ejemplo de la leyenda luchadora del equipo rosarino. El conjunto caleño se puso rápidamente en ventaja por 3-0, lo que obligaba a Central a dos goles si quería optar a los penales. El marcador continuaba tal cual restando dos minutos para el epílogo, hasta que la historia inmensa de Pizzi con la camiseta de Central decretó los descuentos necesarios para los penales. Sólo los sanos del corazón serían capaces de ver tanta emoción. En la tanda, la faena del golero Laureano Tombolini fue extraordinaria, tapando 4 penales a los colombianos. Su par uruguayo del América, Luis Barbat, también atajó 4, pero su compañero Navarro desvió su remate, dando la ecuación necesaria para que Rosario Central volviera a instalarse en la semifinales del torneo luego de largos 26 años. El cruce en esta ronda sería ante el Cruz Azul mexicano. En la ida jugada en el DF, el triunfo fue cementero por 2-0. El Gigante de Arroyito casi revienta para esperar la vuelta y darlo vuelta. El gol de Almaguer a los 7’ fue un cuchillazo duro, pero los tantos de Pizzi (38’) y Maceratesi (42’) hacían renacer la esperanza. Sin embargo, un rápido empate de Adomaitis (44’). Otro gol de Maceratesi en el segundo tiempo (67’) hacía recordar aquellas jornadas que todo buen canalla no borra jamás de su memoria. Sin embargo, el gol de los penales nunca llegó y es más, Palencia, al minuto 90, marcó el empate a 3. A pesar de la alegría del buen juego de Central, esta oportunidad dejada pasar fue un golpe duro para las aspiraciones de sus hinchas. No obstante, esta experiencia es una más de las historias que forjan la leyenda y mística del canalla de Rosario.





2004, A un penal de…

Ya con Miguel Ángel Russo en la banca, y un equipo totalmente remozado, Rosario Central encaró de buena manera esta nueva edición de la copa. A pesar de la complejidad del grupo, conformado por Olimpia, Sporting Cristal y Coritiba, el equipo rosarino pudo hacer buen pie. Comenzó con un gran triunfo en el Defensores del Chaco ante Olimpia, con tantos de Gonzalo Belloso y Germán Herrera. Días después en Arroyito, recibió a Sporting Cristal, con el cual perdía hasta el minuto 92, hasta que Mariano Messera hizo estallar a la hinchada con su gol y el empate. Luego sería el turno de recibir a los brasileños, a los cuales los derrotó por 2-0 con anotaciones de Vitamina Sánchez y Herrera. Con 7 sobre 9 puntos, el equipo se relajó y cayó en sus visitas a Coritiba (2-0) y a Lima (4-1; Carbonari). Con esta situación, el triunfo ante Olimpia era obligación si el equipo de Russo quería avanzar de ronda. Y lo hizo de buena manera, con tantos del Yerbatero González y Vitamina Sánchez. Esteche descontó en el final. Clasificando como uno de los mejores segundos, el cuadro hizo que se enfrentara al poderoso Sao Paulo. En la ida, jugada en Rosario, el equipo canalla venció por la mínima con tanto de Gonzalo Belloso sobre el final. En la vuelta, el gol tempranero de Germán Herrera hacía soñar a la mitad de Rosario con el pase de ronda. Sin embargo, los goles de Grafite obligaron a ir a los penales. En esa instancia, la efectividad de los jugadores de Central era perfecta hasta llegar al quinto penal. Sao Paulo, por su parte, había errado uno, con lo cual, si Julio César Gaona, el arquero rosarino, convertía el suyo, los boletos de cuartos de final eran para el equipo de Russo. Pero la historia quiso ser otra. Rogerio Ceni detuvo el displicente remate de su colega, allanando el camino de la clasificación paulista. La historia fue dolorosa con los canallas, sin embargo, es mucho más dolorosa aún cuando ve el cuadro que le seguía de convertir ese penal. Táchira en cuartos, Once Caldas en semifinales, para enfrentar en una hipotética final a Boca. Pero, claro está, todo en el mundo de lo hipotético.



2006, El adiós de una marca

La última presentación de Central en la copa no deja mucho que rescatar. Fue un comienzo duro cayendo ante Atlético Nacional en Medellín (1-0) y ante Cerro Porteño en Rosario (0-2). Esta derrota sería la primera de su historia como local en la Copa ante rivales extranjeros. Los empates ante Palmeiras (0-0 en Sao Paulo y 2-2; Ruben y Ledesma), dejaban con una escasa chance a los canallas de avanzar a octavos de final. Sin embargo, dada la tradición del club, fue a Asunción y se trajo un gran triunfo que hizo revivir el apetito. Fue 1-3, con tantos de Marco Ruben (2) y Hernán Encina. Con este escenario, llegó al último partido con la simple necesidad de ganar como local ante Atlético Nacional. Pero, la historia del equipo de Leonardo Astrada sería corta, cayendo por 1-2 en su casa. Para las estadísticas, Cristian Villagra anotó el último gol de Central en este prestigioso certamen, al menos por ahora. Luego de esta participación, el equipo rosarino no cumpliría buenas actuaciones a nivel local, lo que fue desencadenando en el mal promedio que lo envió a la segunda categoría del fútbol argentino.



Resumen

En total, el conjunto rosarino participó en 10 ediciones de la Copa Libertadores. Jugó 75 partidos, ganando 35, empatando 18 y perdiendo 22. anotó 130 goles, recibiendo 98. es el equipo argentino con mejor promedio de gol: 1,733 por partido.


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